La biodinámica craneosacral es una terapia suave pero a la vez profunda. Trabaja con el tejido y los líquidos que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal, y con el ordenamiento interno del sistema de salud del cuerpo.
Este sistema tiene su propio ritmo —distinto al de la respiración o al del corazón— que podríamos llamar mareas energéticas internas.
Cuando algo altera esas mareas, se afecta el cuerpo entero: el físico, el emocional, la mente.
La biodinámica craneosacral nace de la osteopatía y trabaja con la capacidad natural de curación que tiene cada cuerpo. La terapeuta actúa como facilitadora: crea las condiciones para que la inteligencia propia de la salud tenga un lugar donde expresarse. Todo ocurre en un intercambio que respeta el ritmo de cada persona.
¿Cómo es una sesión?
Siempre vas a estar vestido sobre la camilla —conviene venir con ropa cómoda y el celular en silencio.- La terapeuta apoya las manos con una presión muy leve, a veces casi imperceptible, en distintas zonas del cuerpo. En general se empieza por la cabeza o por los pies, y a lo largo de la sesión se va escuchando el ritmo del cuerpo. Desde ese contacto respetuoso, se invita al sistema a soltar tensiones profundas —quizás antiguas, quizás recientes.
Es una experiencia silenciosa e introspectiva. Muchas personas sienten que el cuerpo suelta algo que venía cargando.
La sesión dura entre 45 minutos y 1.15 hs. Luego, ese día, es importante no realizar actividad física, ir a casa a descansar y tomar mucha agua.